Hace un par de semanas me he montado mi nuevo ordenador doméstico.

  • Procesador: AMD Athlon II. 2,70 x2 GHz. 64 bits.
  • RAM: 2 GB DDR3 1333 MHz.
  • Placa base: Gigabyte, gama Ultra-durable 3.
  • Gráfica integrada: ATI Radeon. Salidas VGA, DVI y HDMI.
  • Disco duro: Western Digital 1TB SATA. Gama Green Caviar. (Ya lo tenía de antes)

Descontando el disco duro, y añadiendo torre, fuente de alimentación y un lector DVD, me habrá salido por 260€.

El montaje del procesador ha salido facilísimo. No podía estar más guiado ni más simplificado. Con leerse bien las instrucciones es suficiente.

¿Y de sistema operativo? Linux Mint 8 amd64. Aún no lo he puesto lo bastante a prueba con videojuegos (y no me espero demasiado de una gráfica integrada), pero todo lo demás me va de perlas. Los drivers de ATI me han aparecido casi automáticamente. Y la función de escalado del procesador está disponible.

Sí reconozco que se me ha colgado por completo un par de veces. Abriendo programas de Windows. Y aún me falta dominar el sonido. Supongo que será posible tener sonido estéreo normal y corriente sin latencias, ¿no? (La placa base admite sonido envolvente, pero mi habitación no da abasto)

Y por lo demás, comparando esta torre con la anterior, pesa menos, causa mucho menos ruido, consume un tercio, y no pasa de 30ºC. Mi torre anterior debía tener ya 7 u 8 años. Hay que ver qué tiempos corren…

Quizás deba depender de Windows XP sólo para videojuegos (y tomaré la precaución de usar otro disco duro). Por lo demás, Mint se porta muy bien y aprovecha mi ordenador. Además, ahora puedo ver vídeos en altas resoluciones tranquilamente.

Lo siguiente es deshacerme de mi torre anterior. Para experimentos queda ya.

Advertisement